El riesgo de convertir tu nombre en empresa
La economía de la reputación abrió oportunidades inéditas para las mujeres. Convertir conocimiento, experiencia o influencia en negocio dejó de ser excepcional. Pero cuando el activo principal es tu nombre, el margen de error se reduce. Ser la cara visible de un negocio tiene ventajas evidentes: cercanía con la audiencia, credibilidad directa y capacidad de monetizar…

