La propuesta más reciente de Irán a Estados Unidos pide resolver los asuntos entre ambos países en un plazo de 30 días y busca poner fin a la guerra, en lugar de prolongar el alto el fuego, según medios iraníes vinculados al Estado.
El presidente Donald Trump afirmó el sábado 2 de mayo que estaba revisando una nueva propuesta iraní, pero expresó dudas de que condujera a un acuerdo, y añadió en redes sociales que “aún no han pagado un precio lo suficientemente alto por lo que le han hecho a la Humanidad y al Mundo durante los últimos 47 años” desde la Revolución Islámica .
La propuesta iraní de 14 puntos, una refutación del plan estadounidense de nueve puntos, también pide que Estados Unidos levante las sanciones contra Irán, ponga fin al bloqueo naval, retire fuerzas de la región y cese todas las hostilidades, incluidas las operaciones de Israel en Líbano, según las agencias semioficiales Nour News y Tasnim, que mantienen estrechos vínculos con los organismos de seguridad de Irán.
Sin embargo, no hubo mención del programa nuclear de Irán y su uranio enriquecido, el tema central en las tensiones y uno que Teherán preferiría abordar más adelante.
La función de intermediario de Pakistán
Irán envió su respuesta a través de Pakistán, que el mes pasado acogió conversaciones cara a cara entre Irán y Estados Unidos.
El primer ministro, el ministro de Exteriores y el jefe del Ejército de Pakistán siguen impulsando las negociaciones y alentando a Estados Unidos e Irán a hablar directamente, según dos funcionarios en Pakistán que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar con los medios.
La frágil tregua de tres semanas parece mantenerse, aunque Trump dijo el sábado a los periodistas que nuevos ataques seguían siendo una posibilidad.
También el domingo, el ministro iraní de Exteriores Abbas Araghchi habló con su homólogo de Omán Badr al- Busaidi, quien supervisó rondas previas de conversaciones entre Estados Unidos e Irán.
¿Cuál es la postura de Irán sobre Ormuz?
Trump ha ofrecido un plan para reabrir el estrecho de Ormuz, en la boca del golfo Pérsico, por donde suele pasar aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural, junto con fertilizantes que los agricultores de todo el mundo necesitan. El control de Irán sobre el estrecho, impuesto durante la guerra, ha sacudido los mercados globales.
El vicepresidente del Parlamento iraní declaró el domingo que Teherán “no retrocederá en nuestra posición sobre el estrecho de Ormuz, y no volverá a sus condiciones previas a la guerra”. Ali Nikzad, que no tiene poder de decisión en el Parlamento, hizo los comentarios durante una visita a instalaciones portuarias en la estratégica isla iraní de Larak, situada cerca del punto más angosto del estrecho.
“El estrecho de Ormuz pertenece a la República Islámica de Irán”, afirmó Nikzad y reiteró la postura de Irán de que cualquier barco no asociado con Estados Unidos o Israel podrá pasar tras pagar un peaje.
Estados Unidos ha advertido a las navieras que podrían enfrentar sanciones por pagar a Irán de cualquier forma, incluidos activos digitales, para transitar con seguridad.
“Creemos que han recaudado menos de 1.3 millones de dólares en peajes, lo cual es una cifra ínfima comparado con lo recibían antes por sus exportaciones de petróleo”, declaró el secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent el domingo a Fox News. Indicó que a Irán se le está agotando el espacio para almacenar petróleo y “tendrán que empezar a apagar pozos y creemos que eso sucederá la próxima semana”.
El bloqueo de Irán al estrecho de Ormuz
Irán cerró de facto el estrecho al atacar y amenazar a barcos después de que Estados Unidos e Israel lanzaran la guerra el 28 de febrero. Teherán ofreció posteriormente a algunos buques un paso seguro por rutas más cercanas a su costa, cobrando tarifas en ocasiones.
El bloqueo naval de los puertos iraníes desde el 13 de abril está privando a Teherán de los ingresos petroleros que necesita para apuntalar su economía debilitada.
La moneda de Irán sigue desplomándose
El domingo, el segundo día de la semana laboral en Irán, el rial se debilitó aún más frente al dólar estadounidense.
En la calle Ferdowsi de Teherán, el principal centro de cambio de divisas de la capital, el dólar se cotizaba a 1,840,000 riales. Los analistas señalan que existe una fuerte posibilidad de que la moneda se deprecie aún más en los próximos días.
El rial se cotizaba a 1.3 millones por dólar en diciembre, lo que entonces fue un mínimo histórico y desencadenó protestas generalizadas por el deterioro de la economía. Los mercados en Teherán siguen inestables, y los precios de algunos productos suben a diario.
Según reportes publicados en medios iraníes, varias fábricas no han renovado contratos a trabajadores tras el Año Nuevo iraní en marzo, y un número significativo de personas ha perdido su empleo.
Yousef Pezeshkian, hijo y asesor del presidente iraní Masoud Pezeshkian, escribió en Telegram que tanto Estados Unidos como la República Islámica se ven a sí mismos como ganadores de la guerra y no están dispuestos a ceder.
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